10.16.2009

Manchay Puito: leyendas de la quena en la literatura del siglo XIX

 

sshot-2

·         http://www.youtube.com/watch?v=qHX21qE9O_o&feature=related

 

Hace ya bastante tiempo que quería escribir y compartir unas líneas con ustedes sobre un instrumento conocido como "la Quena", un instrumento muy misterioso y enigmático, del cual nacen canticos y melodías hermosas, que en algunas ocasiones suelen ser hasta estremecedoras.

 

Impulsado por mi afición por este maravilloso instrumento, decidí buscar información sobre el origen de la "Quena", encontrándome con miles de historias, de las cuales hoy quiero compartir con ustedes la que a mi parecer es la más cautivante y entretenida para quien se atreva a leer tan maravillosa historia; al final de este relato dejare el link de la leyenda completa la cual pertenece a Juana Manuela Gorriti, escritora argentina.

 

Pero antes les hablare algo sobre El Manchay Puito la cual es una leyenda popular de origen quechua de la cual se tiene referencias desde el S. XVIII; no está claro si es de origen colonial o remonta sus raíces a tiempos prehispánicos. Manchay significa miedo, susto, terror, y Puytu significa cántaro pequeño de base romboidal.

 

El Manchay Puito es una lírica de lo más subyugante y triste que presenta distintas versiones de lo que parece ser una trama matriz: una trágica historia de amor entre un hombre y una joven doncella que muere prematuramente dejándolo solo. El desdichado profana la tumba de su amada y con una de las tibias hace una quena, la coloca dentro de un cántaro con agua para acentuar la hondura de los sonidos, y se dedica a tocarla desgarradoramente hasta morir.

 

Aquí algunos enlaces donde podrán escuchar  y ver desde diversos perspectivas el Manchay Puito.

 

· Teatro: http://www.youtube.com/watch?v=IWHJ8fsmMp4&feature=related

· Artístico: http://www.youtube.com/watch?v=M0UA7VfUQA4

· Musical: http://www.youtube.com/watch?v=BQVUFjY0E58

 

Clorinda Matto de Turner. En "Tradiciones cuzqueñas", encontramos "La Quena": Aquí les dejo un fragmento de esta interesante historia.

 

[...]
Ningún instrumento puede traducir, como la quena, los lamentos del amor desgraciado. Sin duda por eso la leyenda ha puesto en manos de Camporreal la quena aterradora. ¡Historia tremenda de tristeza y de espanto!

Dos corazones que alcanzan a confundirse en un suspiro, formando un alma sola, nunca pueden ser separados por el hombre.

Camporreal conoció y amó a la hija de un español y una india. Sus padres concibieron el imposible de su unión por la desigualdad de cuna y le alejaron del lugar, fingiendo, poco tiempo después, que la predilecta de su corazón se había enlazado con otro. Camporreal, en su desesperación, abandonó el mundo, abrazando la carrera del sacerdocio, pero, cuando regresó al lugar que fue testigo de sus castas y vehementes impresiones, vio al objeto de su amor, y supo que, libre y fiel, como los mártires lloraba su ausencia.

Desde aquel momento se despertó en el pecho de Camporreal la dormida y fiera pasión. La casualidad descorrió el velo que había enlutado la vida del sacerdote. Acudió la tentación atraída por el amor y Camporreal fue perjuro a sus sagrados votos. ¡Nunca mayor tempestad destrozó el alma de un hombre amante de la virtud! Pero Camporreal amaba más que todo a aquella mujer, en la cual vio reunido el compendio de lo bueno y de lo bello.

Tronchada la flor de su tallo, arrebatóla el huracán de las pasiones, ella y él, vencidos mutuamente, fueron a pedir albergue a la soledad de la montaña, pero ¡ah! el clima de la azucena y el amancay cobijó el teatro del dolor y del espanto. La muerte cerró los ojos de ella a la luz de las miradas de él, que en el colmo de su frenético cariño no quiso depositar los despojos de la mujer adorada en el seno de la tierra presenciando día a día la descomposición de la materia. Consumada la obra de la destrucción, aun quiso el amante conservar consigo los más duraderos de sus despojos para inmortalizar con ellos su dolor, e inventó la quena, formando el instrumento de su tristeza de la canilla izquierda del esqueleto, y entre los ayes de su alma enferma, sintió irse la razón dando paso a la locura.
[...]

 

Texto tomado de:

 

 

Si desean leer la historia completa pero en la versión de Juana Manuela Gorriti, aquí les dejo este link, donde aparte de leerlo online, también podrán descargarlo gratuitamente. Saludos y hasta una nueva oportunidad.